¡Se
acaba el año! Quién lo iba a decir, otro nuevo año ha pasado de largo tan
rápido como el anterior. Es algo un poco triste pero por otra parte alegre y
emocionante la verdad. Nuestra vida puede cambiar (como de un día para otro),
pero de hecho ya lo ha hecho al empezar un nuevo año; eso ya es un cambio.
Empieza un año lleno de oportunidades y que si sabemos aprovecharlas, nos
podría traer mucha felicidad. Y por si fuera poco, terminan las vacaciones y
empieza otro trimestre, y según se dice, el segundo trimestre es más largo.
Pero seguro que sabremos superarlo sin dificultades. Esperemos también que en
política todo mejore, aunque sea un poco, y que la crisis vaya a menos.
Francamente, es algo un poco triste que este año se vaya y tan rápido; es un año menos de nuestra vida, que es un suspiro comparada con la vida de una galaxia entera o la de una estrella como el sol de nuestro sistema solar. Pero por eso que nuestra vida es verdaderamente tan corta, debemos vivirla al máximo, y es una alegría estar aquí otro día, otro mes, otro año más. Para mí es emocionante tener más tiempo para disfrutar de todo lo que en su día se nos dio.
Es verdad que empezamos una nueva vida, porque es otro año distinto pero también con ello me refiero que en un nuevo año pueden venir nuevas oportunidades. Por ejemplo, nos pueden ofrecer un trabajo, también tenemos la ocasión de mejorar nuestras calificaciones en el instituto o en el colegio, porque puede que hasta ahora no nos haya ido muy bien. Pero tenemos que tenerlo muy claro y perseverar, así lograremos todos nuestros objetivos, sean cuales sean. Igualmente tenemos la posibilidad de poder arreglar las cosas, por ejemplo en un caso de problema familiar, podemos aprovechar la oportunidad para arreglarlo, aunque si digo la verdad, las cosas se pueden arreglar en cuanto alguien ponga de su parte.
Yo no sé vosotros, pero me gustaría que algo, fuera lo que fuese, se arreglara en la política de este país. Y, la verdad no solo en política, sino que también en esta crisis que llevamos cargando con nosotros durante muchos años. Con que algo se enderezase, seguro que en algo cambiarían las cosas. A veces todo lo que conocemos puede venirse abajo o enmendarse por una breve variación en el control de la operación (sinceramente, suena a militar). Todos debemos de poner de nuestra parte, porque si pensamos que esta “catástrofe” (por ponerle un nombre) va a solucionarse sola, estamos muy equivocados. Por una parte, nosotros tenemos que darnos cuenta de que no necesitamos mucho dinero para vivir bien, solo el suficiente para comprar comida en el supermercado y para algo de ropa que ponernos; lo demás son caprichos que podemos comprar si vemos que nuestra economía va bien. Aunque supongo que esto lo sabe la mayoría de personas del mundo, lo que ocurre es que a veces no se acuerdan de ello. Me he dado cuenta de que no he mencionado a los políticos que se dejan sobornar en este país (y no es el único), pero en realidad, todos nosotros muy poco podemos hacer para que dejen de ser tal y como son.
Cada
mañana intento dar las gracias (porque a veces estoy tan adormilada que no me
acuerdo) `por vivir aunque sea un día más. Porque sí, tenemos un país en el que
hay corrupción, hay “chorizos” que roban a cualquiera, y demás, pero todo ello
no tiene que impedirnos ser feliz, y menos ahora que estamos muy cerca de
empezar un nuevo año. Debemos empezarlo perseverando y aferrándonos a las cosas
que de verdad son importantes en esta vida. Ser constantes y no dejarnos
vencer, y si alguna vez caemos, somos vencidos o se aprovechan a costa nuestra,
no pasa nada, debemos aprender de nuestros errores; siempre se aprende más de
los errores que cometemos que de las cosas que siempre nos salen bien. Es una
suerte poder escribir de nuevo, es algo que me gusta mucho. No dejéis de hacer
las cosas que os gustan, son pequeños detalles que aportan un poco de felicidad
a tu vida. ¡FELIZ AÑO!