Escribir es mi pasión y me gusta mucho compartirlo en público. ¡Para es un regalo!

domingo, 21 de diciembre de 2014

UN DÍA DE FLOJERA

Está claro que cada día empieza de manera distinta a como lo hemos planeado. Es algo que he ido aprendiendo a lo largo del tiempo, y todavía me queda mucho por aprender. ¡Lo estoy deseando la verdad! Total que mi día empezó a las nueve y poco y de la mañana, con una ganas infinitas de ver algún baile de Fred Astaire y Ginger Rogers, mis favoritos y unos de los bailarines que mejor bailan (gracioso) para mi del mundo. Sus bailes, su relación, sus películas, etc. Todo un mundo que yo observo, aunque no desde muy cerca ciertamente. Me llevé una hora con ello y ya nos fuimos levantando para desayunar los cuatro juntos como siempre excepto los días lectivos.
Al final resolvimos lo que haríamos por la mañana; íbamos al cine a ver una gran película que hace mucho que esperábamos y de la cual ya habíamos visto el tráiler un millón de veces: El Hobbit, la batalla de los cinco ejércitos. Hicimos la compra de las entradas online para las doce en la sala 5, fila doce y las cuatro butacas de en medio. Mi padre imprimió las “entradas” y a las once y algo que ya estábamos listos salimos de casa. Una vez allí, canjeamos el papel imprimido con las entradas por las entradas de cine de toda la vida y nos encontramos con una enorme cola. No tuvimos otro remedio que esperar a pesar de que eran las doce menos diez y de que estábamos con los nervios a flor de piel. Mi madre ya decía que si entrabamos en la sala con la película empezada, pondría una reclamación. Pero pasó por allí una señorita que yo había visto muchas veces en las taquillas que nos preguntó si estábamos allí por Annie, le dijimos que no, que veríamos el Hobbit, a lo cual ella nos contestó que podíamos pasar pues la cola era para un evento de Annie, otra película que se estrenaría el mismo día. Fuimos a la sala, no sin antes entrar yo en el cuarto de baño (porque estaba nerviosa) y correr para ver la peli. Algún que otro anuncio y etc., una peli futurista, una basada en la novela de  Mobi Dick y demás. Por fin se apagaron las luces de la sala, y preparados, listos, ya; empezó la película. Mi hermano y yo estábamos súper nerviosos, y yo inquieta. Fueron dos horas y pico de sentimientos, batallas, luchas internas, muertes, alegría y que os voy a contar, todo muy emocionante. Yo me emocioné hasta el punto de llorar bastante. Pero esos veinticuatro que nos gastamos valieron mucho la pena.
Después vinimos a casa y almorzamos. Como nos vinimos muy animados hablando de la peli y comentándola mucho, no hubo más remedio que ver la siguiente: El Señor de los Anillos, Comunidad del Anillo, la cual marca el comienzo de una trilogía, al contrario que la que acabábamos de ver que era el final de otra trilogía. También de J.R.R. Tolkien. Pero me quedé dormida a falta de una hora del final, una pena, pero no pasa nada, ya he visto esa peli muchas veces. Después de merendar a las seis y cuarto, cogí mi ordenador y me puse a ver partes de algo que me gusta mucho, y es Downton Abbey, una serie inglesa que seguro conoceréis. Todo lo que quedaba de tarde con ello, con lo que se me pasó el tiempo volando. Sin darme cuenta ya tenía que ducharme y cenar y ahora estoy aquí, ¿gracioso verdad?
Me ha gustado mucho contar mi día, puesto que es algo que me encanta hacer: escribir. Y tengo que decir que no me aburro. Me encantaría recibir un comentario amistoso y que leyerais mi blog, aunque eso no cambiará el que yo escriba en él, os lo aseguro. Un saludo a todos.


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