a pétalos de rosa,
a corazón de fresa,
a libro nuevo.
Su sabor no se puede saber,
sabe a té de sueño,
a perfume de princesa
con boca de fresa.
La sonrisa, los ojos azules
que te ensueñan la mente.
Sonido de guitarra con una
sinfonía sin nombre.
Sus ojos son un espejo,
te muestran al hada que lleva
dentro y sueña con seguir
soñando, soñar con un parque velado.
Para tu duende chiflado con amor.
(Tras ver Nuestros amantes de Michelle Jenner)
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